
Usa líneas interiores cortas con un grosor que siga siendo visible a tu resolución.
Combina líneas interiores cortas, una separación equilibrada y un color visible sin tapar el objetivo.
Desactiva las líneas exteriores salvo que las uses como información activa.
Prueba siempre el ajuste con tu resolución habitual antes de una partida.
Compara una cruz compacta con un punto central en el Campo de práctica.
Un contorno fino ayuda a que una mira pequeña y clara destaque sobre distintos fondos.