
Prueba cian, verde u otro color intenso sobre paredes claras y rincones oscuros.
Elige un color que mantenga el contraste entre mapas, efectos y modelos de jugadores.
Añade un contorno fino si un color claro desaparece contra el cielo o los efectos.
Prueba siempre el ajuste con tu resolución habitual antes de una partida.
Evita colores parecidos a la interfaz o a los indicadores de enemigos.
Evalúa el color dentro del juego; uno que funciona en el menú puede perderse en un mapa.